Sequoia National Park, part 2

The second day in the park was Katerina’s birthday so we decided to do something special: have lunch at the only restaurant of the park! Conveniently located near the campground we were going to stay for the night, it was also the only free WiFi spot in kilometres, so we seized the opportunity to upload pictures on Instagram and Facebook. What we didn’t know was that the only food we could get in that restaurant was pizzas and burgers… not very romantic. After a somewhat disappointing lunch we decided to make the long journey and go to Kings Canyon. Some nice neighbours from the previous campground had recommended it, saying it was a beautiful thing to see, and completely different than the forest, so we went for it. The road there was truly amazing. It rises leaving the forest behind offering some breath-taking views of the Sierra Nevada and of the canyon, only to go back down and run along the lower part of the canyon, giving the impression of driving through a corridor through the mountain. The final destination however was a bit meh. Disappointment #2. If that wasn’t enough, Katerina’s camera started doing crazy stuff (Canon error #1, if anyone knows about this sort of things) and refused to focus, not even in manual mode. Al of this, remember, on Katerina’s birthday. Total let-down. In an effort to save the day we went back to the camping area and went to visit one of the world’s largest sequoias: General Grant. This tree carries proudly the rank and, being deeper into the park, has way less visitors than Sherman. It is located in the middle of a fenced glare too, but this one transmits a sensation of peace that the former cannot match. Not far from Grant there are also other sequoias impressive enough to have a name of their own, and you can actually come close to them and touch them. A sweet ending to quite the bitter day.

On the third and last day in the park we were facing a long drive to LA so we headed towards the exit of the park and stopped at a huge rock called Moro Rock that we had seen from afar from the first campground. A climb and some astonishing views later we said farewell to our beloved sequoias with a promise to come back and explore the forest thoroughly, and headed towards the big city.

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View over Kings Canyon / Vista de Kings Canyon

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The scenery along the road was beautiful / El camino era hermoso

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But the final destination wasn’t very impressive / Pero el destino final no era muy impresionante

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IMG_2244 Back to the Sequoias and Katerina was happy again / Cuando volvimos a las Sequoias Katerina estuvo contenta otra vez

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We arrived back to the camping just to see the sunset / Llegamos al camping justo en el momento para ver la puesta del sol

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Can you see the bear? It’s blurry because the lens didn’t want to live anymore… / Podéis ver el oso? Está borroso porque el objetivo no quería vivir más

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Find the bear! / Dónde está el oso?

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Sierra Nevada

El segundo día en el parque era el cumpleaños de Katerina así que decidimos hacer algo especial: ir a comer al único restaurante del parque! Convenientemente cerca del camping donde nos íbamos a alojar, ese restaurante era además el único punto con wifi gratis en kilómetros a la redonda, así que aprovechamos también para subir fotos a Facebook e Instagram. Lo que no sabíamos es que en ese restaurante sólo tenían hamburguesas y pizzas… no muy romántico. Tras una comida un poco decepcionante, decidimos hacer kilómetros e ir a Kings Canyon. Unos vecinos del camping anterior nos lo habían recomendado, diciendo que era un espectáculo increíble, muy diferente del bosque de sequoias, así que pensamos: a por ello! La carretera hasta ahí era ciertamente espectacular. Sube hasta dejar atrás el bosque ofreciendo unas espectaculares vistas de las montañas y del cañón, para luego bajar y recorrer la parte baja, dando la impresión de estar conduciendo por un pasillo de roca. Sin embargo, el destino en sí era bastante meh. Decepción número dos. Por si fuera poco, la cámara de Katerina empezó a hacer el loco (error número 1 de Canon, por si alguien sabe de esas cosas) y no quería enfocar, ni siquiera en manual. Todo esto, recordemos, en el cumpleaños de Katerina. Bajón máximo. En un intento por salvar el día volvimos a la zona del camping y fuimos a visitar uno de los sequoias más grandes del mundo: General Grant. Este árbol lleva con orgullo el título de General y, al estar más adentrado el parque, tiene muchos menos visitantes. Está situado en medio de un claro vallado, igual que Sherman, pero éste transmite una sensación de paz que el primero no puede igualar. No muy lejos de Grant hay también otros sequoias tan impresionantes que tienen nombre propio, y éstos sí que se pueden tocar. Un final dulce para un día bastante amargo en general.

El tercer y último día en el parque nos esperaba una buena ruta en coche hasta LA, así que enfilamos hacia la salida del parque y nos detuvimos en una roca gigante llamada Moro Rock que habíamos visto a lo lejos desde el primer camping. Una escalada y vistas sobrecogedoras después, nos despedimos de nuestros amados sequoias prometiendo que volveríamos a explorar a fondo el bosque y emprendimos el camino hacia la gran ciudad.

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